#tcb28

👋 ¡Hola!

Durante los últimos días han aparecido discos nuevos de bandas que me gustan como LCD Soundsystem o The Pains of Being Pure at Heart. Todos los escucho. Escucho música todo el día, casi sin parar. Quizás es una cosa referida a la edad, al momento en la vida, o quizás qué, pero siempre vuelvo a bucear en mis discos en random en búsqueda de esos discos viejos que me hicieron pensar en cosas nuevas, que me hicieron sentir cosas diferentes o disfrutar de maneras que no me hubiera imaginado.

IMPORTANTE: Varios suscriptores me han indicado que no les están llegando estos correos. No tengo idea por qué será, pero estoy implementando un sistema nuevo para el envío que debiera ser invisible para ustedes durante la semana que viene. Si tienen algún problema, háganmelo saber ✍.

Esta semana: El primer disco es Dye it Blonde de los Smith Westerns. Los Smith Westerns eran una banda que me gustaba mucho, tanto como ahora me gustan los Car Seat Headrest que te compartí hace algunas semanas. Me gusta ese desenfado, ese cariño por sus influencias, esa desfachatez de construir melodías simples arrimados a los hombros de los gigantes que los precedieron. Es un disco al que le tengo mucho cariño y al que vuelvo cada vez que puedo. El segundo es Pink Moon, el último disco que grabase el británico Nick Drake. Curiosamente, la música de Drake nunca tuvo mayor impacto en su momento, pero se ha mantenido vigente en estos días en partes iguales gracias a su inagotable influencia (Devendra Banhart, José González, Bon Iver, Elliott Smith, Mark Kozelek, Damien Jurado, y así podría seguir hasta mañana) y a los rescates de la cultura popular en películas y hasta en avisos publicitarios.

Ojalá te guste la selección de esta semana. Si te gustó, envíame un mail. Siempre me pone contento recibir esos comentarios.

Que tengas una linda semana ✌


Smith Westerns - Dye it Blonde (Fat Possum, 2011)

Siempre he tenido atracción fatal hacia bandas nuevas que son capaces de acertar con buenas melodías y canciones sin pretensiones. Me acuerdo del disco debut de Smith Westerns en 2009, donde escondían ese amor por las melodías en capas de ruido y coqueteos lo-fi.

El segundo disco, se sabe, es siempre una montaña difícil de escalar, sobre todo para bandas con influencias tan claritas desde el principio. ¿Repetir la fórmula con mejor producción? ¿Destruir los santitos y renegar del pasado para hacer algo nuevo? Para este, su segundo disco, parecen haber estado inmersos en una cámara secreta llena de discos de Bowie y T. Rex que repetían hasta el cansancio. Momento en el cual sacaban los de Teenage Fanclub. ¿Podría salir algo mal en toda esa mescolanza?

En su momento escribí sobre este disco que se construye por pedazos de reflexiones adolescentes marcadas por romances y -si escarbamos un poco- una más que interesante reflexión y varias referencias sobre la muerte. Una muerte adolescente como un lugar para la construcción de la personalidad, como un pasadizo que lleva al futuro. La crítica los ha llenado y seguirá llenando de etiquetas como lo-fi glam o teenage rock, pero el disco se sostiene por sus homenajes, por como está construido y por la maravilla que proyecta.

Luego de un tercer disco, la banda se separaría, Cullen Omori el vocalista tendría una aventura personal que todavía está en construcción y el resto de la banda haría otra llamada Whitney.

🎧 Si solo tienes tiempo para una canción: Only One
📻 Lo puedes escuchar completo aquí: Spotify | iTunes Music


Nick Drake - Pink Moon (Island, 1972)

Hay muy pocos registros de Nick Drake aparte de los discos que grabó. Muy pocas fotografías, pocas grabaciones caseras. Una que otra grabación espectral que para algunos no es sino la desgarbada y larga figura de Drake. No hubo discos póstumos ni grabaciones perdidas porque, en sus palabras, luego de Pink Moon no tenía más cosas que grabar. De hecho, no tenía más canciones para su tercer disco que los 28 minutos de música del que sería su obra culmine y lo último que grabara antes de morir.

Pese a la inmensa influencia que tendría en el futuro, ninguno de sus discos tuvo la bendición del público. Para muchos, la música de Drake es la música de la melancolía, de la depresión, del abandono total hacia el interior más oscuro. Pero al mismo tiempo, Drake tuvo la gracia de saber interpretar esos fantasmas que lo asolaban con desnuda belleza, solo acompañado de los rasgueos de la guitarra que, si uno los escucha con atención, parecieran mantener a Drake acá, atado a ese mundo del que quiso arrancar.

Pink Moon es un disco corto, que parece condensar algo que insinuaban sus discos anteriores. Como decía una crítica al disco, si la música fuese siempre reflejo directo de las letras, el disco sería imposible de escuchar. Pero el disco fue grabado en cuatro días, con escasa producción y con Nick Drake tocando todos los instrumentos que se escuchan. Es un disco más que triste, melancólico, que te obliga a parar y detenerte a pensar, a observar alrededor y cambiar el paso.

Hace 45 años, viviendo aún en casa de sus padres, de donde iba y venía recurrentemente, Drake fue a la cocina y se preparó una taza grande de leche con cereales. Puso un disco de Bach en el tocadiscos, quedó con ropa interior y se tendió en la cama. Cerca, había un frasco lleno de antidepresivos que tomaría completo un rato después. Tenía recién 26 años.

🎧 Si solo tienes tiempo para una canción: Pink Moon
📻 Lo puedes escuchar completo aquí: Spotify | iTunes Music


###
Post your comments here