by

5

Hola a todos. Bienvenidos a la semana 11 del 2017, edición 5 de tcb.

Este jueves en la radio tuve la suerte de entrevistar a Edi Pistolas y Carolina 3 Estrellas, que ustedes conocerán por su extendida carrera en Pánico. Hoy están involucrados en un proyecto súper interesante llamado Nova Materia, que poco tiene que ver con el sonido de al menos los primeros Pánico y que los lleva a mirar con complicidad el arte contemporáneo, percusiones tribales y la pista de baile. Lo digo porque fue una entrevista que disfruté mucho, en parte porque no es muy común escuchar a músicos hablar con tanta claridad respecto de sus obsesiones actuales y de sus formas de ver el mundo. En fin, lo disfruté y supuse que sería interesante compartirlo acá. Recuerda que Super45 va al aire cada noche de martes y jueves en Radio Zero. Te puedes suscribir al podcast acá.

Gracias de nuevo a todos los que han escrito de vuelta comentando las últimas entregas. Me encanta que algunos hayan incluido en sus correos discos que tienen distintos significados y sugerencias para los próximos números del newsletter.



🚀 ¿Llegaste acá por un amigo o amiga? Suscríbete acá a tantas canciones buenas.

Revisa nuestro sitio para poder leer las ediciones anteriores.

John Cale – Paris 1919 (Reprise, 1973)

Para muchos escuchar el nombre de John Cale es como escuchar un conjuro. Como si se tratara de un hechizo -y quizás lo mismo le pasa al capo de Brian Eno- Cale es sinónimo de experimentación, de vanguardia, de música algo aburrida, repetitiva e inaccesible.

Para llegar a ese punto, el bueno de John puso de su parte. No sólo por haber fundado junto con Lou Reed una de las bandas más influyentes del rock moderno, sino por los más de treinta discos que ha editado hasta el día de hoy luego de su salida de la Velvet Undeground, que sobrevuelan la música clásica, la música concreta y buena parte de los crisoles de lo que se denomina avant-garde. Incluyendo el falso sacrificio de una gallina en el escenario mucho antes que se le ocurriera hacer algo similar con un mamífero alado a un tal Ozzy Osbourne.

En cualquier caso, Paris 1919 no tiene nada de eso. Nada de efectismo, nada de arreglos atonales, nada de canciones de diecisiete minutos. Al contrario, para buena parte de la crítica es el disco más pop hecho por el músico galés, parte de una ruta de música accesible y dulce que sería muy difícil que volviera a recorrer en el futuro.

A mi este disco me parece hipnótico, no sólo por la cantidad de canciones perfectas que incluye (mientras escribo esto, lo vuelvo a escuchar y de hecho, no hay ningún punto bajo en los 31 minutos de disco, ninguno), sino porque dentro suyo Cale construye un mundo onírico, con letras difíciles de entender y con un concepto (después de todo Paris 1919 hace referencia a la reunión de países alineados luego de la I Guerra Mundial) que parece algo forzado entremedio de tantas referencias literarias empaquetadas en canciones pop perfectas.

Escúchalo: Spotify | iTunes Music

Fela Ransome-Kuti and The Africa ’70 with Ginger Baker – Live! (Regal Zonophone, 1971)

Esta historia empieza con el probablemente baterista más importante de los sesenta. Ginger Baker, entonces baterista de Cream (esa super banda que incluía a un joven Eric Clapton), famoso en partes iguales por su inusual talento, por su rebelde pelo colorín y por sus cambios de ánimo, decide dejar todo, tomar una Land Rover y unirse a la comunidad de Fela Kuti en la convulsionada Nigeria de la época. La idea, en sus palabras, era volver a las raíces, tratar de entender mejor el origen tribal de la percusión y encontrarse consigo mismo. “No sé bailar”, contó alguna vez luego de escuchar a Africa ’70, la banda de Fela Kuti, “but I just had to dance to Fela’s stuff.”

Pero los Africa ’70 ya tenían un baterista. Y no era cualquiera, era Tony Allen, quien acompañó a Kuti durante más de veinte años y quien, para muchos, es el verdadero padre del afrobeat, esa deliciosa mezcla de funk, jazz, percusiones, armonías y sonidos africanos. Ah, dicen que Brian Eno alguna vez se refirió a Allen como el probablemente mejor baterista que haya existido nunca. Así, al momento de bajarse de su auto, de pronto la banda de Fela Kuti tuvo, juntos, a dos de los mejores percusionistas vivos. Este disco es el testimonio de esta unión.

A mi me gusta todo lo que hizo Fela. Llegué, como siempre, relativamente tarde al afrobeat, pero no hay disco suyo que no me hechice, que no me deje con ganas de más, que no me deje pegado escuchando el prodigio de hacerte mover el pie y querer golpear con sincronía lo que tengas a la mano.

Me da vergüenza dedicarle tan pocos caracteres a la vida de Fela Kuti y Ginger Baker. De entrada, Baker, que vivió durante décadas aislado en un rancho en Sudáfrica criando caballos (muy recomendado el documental Beware of Mr. Baker, hoy sigue haciendo música radicado en Inglaterra, acompañado de su joven mujer y su hija adolescente. De Fela Kuti (quien además de músico, fue activista e incluso candidato presidencial) se han hecho películas y se han escritos miles de páginas. Quizás en una nueva entrega, aportemos un grano de arena y así seguir alimentando su leyenda.

Escúchalo: Spotify | iTunes Music