9

La semana pasada fue complicada para mi. No viene al caso comentar por qué, pero por alguna razón, de nuevo desconocida, me sumergí en el spiritual jazz, ese movimiento estilístico inaugurado por Coltrane en sus últimos años y que integraba al free jazz con percusiones africanas y eso que los gringos denominan música del mundo, con una búsqueda de trascendencia espiritual. Por un momento pensé en compartir algo de esos discos que puse en repetición durante días, pero encontré que podía estar muy fuera de órbita. En cualquier caso, si les interesa, pueden revisaralgo de Albert Ayler o de Alice Coltrane. Justo este año el increíble sello británico Soul Jazz re-editó un disco de Laraaji llamado Celestial Vibration que hecho básicamente con una cítara y kalimba, me rompió la cabeza.

Esta semana les recomiendo dos discos muy diferentes entre sí. El primero es Hate de The Delgados, un disco de una más o menos oscura banda escocesa que editó uno de los discos más importantes -y desoladores- de esa oscura época de comienzos de la década de los dos miles. Claro que no es necesariamente depresivo. El segundo es el disco debut de una banda de Nueva York injustamente desconocida llamada ESG. Un comienzo increíble y adelantado en un par de años a lo que vendría a considerarse con posterioridad mainstream en la escena hip hop. Ojalá los disfruten.

Que tengan una buena semana ✊

The Delgados – Hate

Así debe ser con la heroína, supongo. Esa sensación de cerrar los ojos, dejar que los músculos se relajen y esperar a que la música se despliegue dentro de los siguientes segundos. Eso me pasa con este disco de los escoceses The Delgados, que tiene arreglos de cuerdas y explosiones sonoras tan propias del productor Dave Friedman (ex- Mercury Rev y de quien seguro volveremos a hablar en este boletín dominical).

Algún crítico los denominó los primos depresivos de los Flaming Lips, quienes al mismo tiempo que este disco se editaba, estaban publicando Yoshimi Battles the Pink Robots, producido por el mismo Dave Friedman. Bueno, las sombrías aguas que las letras del disco navegan son precisamente las de la frustración y el sinsentido de parte de la vida moderna. Quizás llegaste hasta acá y ya no tienes ninguna gana de escuchar el disco. Pero si llegaste hasta ahí, te equivocaste, porque Coming in from the Cold debe ser, en mi modesta opinión, una de las mejores canciones de esa década.

All You Need is Hate, es el título del otro super hit que contiene este disco, donde me cuesta elegir si mis favoritas son las canciones pares (las que canta Alun Woodward) o las impares, que canta Emma Pollock. Termina el disco con una canción que bien podría haber cerrado algunos de los buenos discos de Radiohead. En fin, Hate es una joya inesperada que no puedo creer no haya tenido más repercusión que la que tuvo.

ESG – Come Away with ESG

Hay algunos discos con lo que me ha pasado. Que cuando los escucho por primera vez simplemente no puedo creer que hayan sido editados hace tanto tiempo y que hayan pasado tantos años sin que tuviera ocasión de saber de ellos. Me quedo con la pregunta de por qué no fueron más importantes de lo tremendo que es la música que editaron. Amigo o amiga que no tienes idea quién o quienes eran las ESG, qué suerte la que tienes si vas a darle play a este disco por primera vez en tu vida.

Las ESG (banda compuesta fundamentalmente por mujeres del Bronx, siendo cuatro de ellas hermanas) nacieron de las cenizas de lo que fue el movimiento “No Wave” neoyorquino de finales de los setenta. Mientras el No Wave era un movimiento más bien caótico, apático y que como tal murió casi al mismo tiempo que comenzaba a ser reconocido, de sus cenizas salieron bandas largamente aclamadas por la crítica con posterioridad pero que no gozaron del apoyo popular. Unos, son los Liquid Liquid. Las otras, las ESG.

Come Away with ESG, disco debut de la banda, tomó algo de la falta de recursos y minimalismo en la apuesta estética del no wave para convertirla en una arriesgada apuesta que mezclaba agresivamente lo que con posterioridad denominaríamos post-punk con evidentes conexiones disco y obviamente rap. En algunos casos, las canciones sobrevuelan por un funk minimalista, en otras con referencias a Gang of Four o PIL, pero con una evidente conexión soul en las voces, muy alejados de los griteríos del punk setentero. 

Seguro al escuchar este disco han podido identificar sonidos familiares, lo que sucede luego de que las ESG han sido frecuentemente sampleadas por músicos como Wu-Tang Clan, los Beastie Boys o J-Dilla. En términos de influencias, no me imagino posible la música de los !!! (cuyo primer concierto en Santiago recuerdo como uno de los mejores de mi vida -si estuviste esa noche en la Oz, seguro lo debes recordar) o incluso LCD Soundsystem. O, ya que estamos en confianza, Salt-N-Pepa.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *