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En la edición de hoy. Una edición que pensé en hacerla más corta dadas mis condiciones: lejos del frío, lejos de la nieve, lejos de casa y abrazando unas breves vacaciones en una ciudad calurosa. Pero acá estoy. “Rejoicing in the Hands” es el segundo disco de Devendra Banhart que junto con Cripple Crow son a mi entender lo mejor que ha hecho nunca este muchacho. Particularmente, en este disco creo que sus influencias están menos enmascaradas con producción, las letras son más enigmáticas y las melodías más pegajosas. Escucharlo me hace volver a ser niño. El otro disco es una delicia del escocés Edwyn Collins, que es de esa gente que no hace nada malo. Hasta cuando colabora con otros, esas colaboraciones quedan bien. El dsico “I’m not following you” es la respuesta de Collins a ese hig global llamado A Girl Like You. Así es como se supera un éxito. 

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Siempre vale la pena hablar de música ¡Hasta el próximo domingo!

Devendra Banhart – Rejoicing In The Hands (2003, XL Recordings)

Hace trece años Devendra Banhart todavía no se convertía en una superestrella mundial, probablemente Beck no tenía idea de su existencia y Natalie Portman todavía era la princesa de la nueva Star Wars. 

Pero más cosas curiosas habían pasado con Devendra. De partida su curioso nombre, sugerido a sus padres por un místico de la India y su raro acento en castellano, idioma que domina gracias a haber vivido en Venezuela luego del divorcio de sus padres. Los años pasaron y este muchacho terminó siendo apadrinado por Michael Gira (el hombrón detrás de esa brutal banda llamada Swans), quien también produjo este disco, con Beck terminó compartiendo camarines y estudios y Natalie Portman fue su pareja e incluso participó en alguno de sus videos.

Con “Rejoicing In The Hands” me pasa algo que no me sucede muy seguido. Es un disco que me transporta a lugares raros, en parte por el sinsentido de las letras de las canciones, en parte por la extraña familiaridad de las melodías que Banhart saca de su guitarra. Las letras son como juegos infantiles, mientras que el resto evoca al mismo tiempo cosas de blues, folk celta, Syd Barrett, Marc Bolan y hasta un poquito de country. El resultado es exquisito, como si viniera de otro lugar.

🎧 Si solo tienes tiempo para una canción: His Beard is for Siobhan
📻 Lo encuentras completo aquíSpotify | iTunes Music

Edwyn Collins – I’m not following you (Setanta, 1997)

Seguramente te suena el nombre de Collins por el tremendo single A Girl Like You, que sonó todo durante todo 1994. Esa canción que parecía haber sido grabada con tecnología del pasado, y que, cosa curiosa, resumía tan bien la carrera del escocés. Miren no más como termina colando en un hit global una letra que decía “You’ve made me acknowledge the devil in me, hope to God I’m talking metaphorically, hope that I’m talking allegorically, know that I’m talking about the way I feel”. 

Pero claro, Edwyn Collins era muchísimo más que ese hit majestuoso. Desde principios de los ochenta lideraba una banda maravillosa de banda ridículo llamada Orange Juice (prometo escribir sobre ellos) que para muchos, junto con Aztec Camera y otros varios más detrás de Postcard Records, era lo mejor que pasaba en todo las islas británicas. Pero ¿Qué se hace después de un hit global? ¿Cómo se hace para volver a armarse después de A Girl Like You? De eso se trata “I’m not following you” que es precisamente el disco publicado después del hit.

Siempre me ha parecido “I’m not following you” una de esas joyas perdidas que nadie mira con mucha atención. En el caso de Collins, supongo, porque muchos esperan otro single pegajoso, para encontrarse más bien con un pastiche lleno de influencias inconexas -marca de la casa del amigo Edwyn- con cosas onda disco en Seventies Night (con la aparición fantasmal de Mark E. Smith de The Fall) o delicadas orquestaciones como en No one waved Good Bye. En parte, ya desde el nombre del disco nos parece hacer ver que no está muy interesado en tomar la posta del éxito.

En 2005 Edwyn Collins sufrió una hemorragia cerebral que lo dejó con secuelas graves en el sector derecho del cuerpo y dificultad para hablar. Luego de mucho trabajo -y también como parte de la terapia- Collins editó Home Again, el que fue recibido con buenas críticas de la prensa, e incluso se ha presentado en vivo, mostrando que mantiene intacta esa voz barítono a la que tanto le debe Jarvis Cocker.

🎧 Si solo tienes tiempo para una canción: The Magic Piper (of love)
📻 Lo encuentras completo aquíiTunes Music

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